Translate

sábado, 20 de octubre de 2012

Peces alucinógenos

Sarpa salpa (Linnaeus 1758) es el nombre de una especie de pez que se pesca y se comercializa con el nombre de salpa o salema. Se observó que durante algunas épocas del año, en las costas de Túnez, aparecían casos de efectos alucinógenos relacionadas con el consumo de este pescado. Sarpa se alimenta mayoritariamente de Posidonia oceanica A partir de ahí, se estudió el contenido estomacal de estos peces a lo largo del año para determinar la variación en su dieta. El estudio lo realizaron K. Bellassoued, A. Hamza, A. Abdelmouleh, J. van Pelt y A. Elfeki.



ESTE ES EL ARTÍCULO:

Respuesta antioxidante de una especie de pez herbívora (Sarpa salpa): Variación estacional

Antioxidant response of a common herbivorous fish species (Sarpa salpa): Seasonal variation

K Bellassoued1, 2*, A Hamza2, A Abdelmouleh2, J van Pelt3, A Elfeki1

1 Laboratory of Animal Ecophysiology, Science Faculty, University of Sfax, BP 1171, 3018 Sfax, Tunisia.

2 National institute of Sciences and Technologies of the Sea, Sfax, Tunisia.

3 Liver Research Facility/Laboratory of Hepatology, University Hospital Gasthuisberg, 3000 Leuven, Belgium. * Corresponding author. E–mail:khaledbra@yahoo.fr, khaledbra3@gmail.com


Received July 2010
Received in revisedform February 2011
Accepted May 2011


RESUMEN


En el marco de un muestreo biológico de las especies marinas en las costas de Túnez, se estudió la salema Sarpa salpa, un pescado que es consumido por los habitantes de esta región. Se ha observado un acontecimiento estacional de efectos alucinógenos en los seres humanos después de consumir este pescado. El objetivo de este trabajo fue determinar la variación estacional de la composición de la dieta de S. salpa y correlacionar esta variación con la actividad antioxidante observada en los tejidos. La salema que se encuentra alrededor de la isla de Kerkennah es principalmente un pez herbívoro durante todas las estaciones del año. Se observó un incremento de la expresión de la catalasa (CAT) y la glutatión peroxidasa (GPx) en ciertos órganos en comparación con el pez control, Diplodus annularis. Se encontró un efecto acumulativo dependiente de la estación, que apareció primero en el hígado, después en el cerebro y por último en la carne. Además, se incrementa según el tamaño del animal y, por tanto, la cantidad de alimento que consume. El efecto alucinógeno que el consumo de la salema tiene en el ser humano se relaciona con la variación estacional de las epifitas que son coingeridas por estos peces con su comida. También se observó una correlación significativa (P < 0.01) entre el total de dinoflagelados tóxicos y la respuesta antioxidante: CAT y GPx en el hígado, el cerebro y la carne para todas las estaciones y tallas en conjunto.

Palabras clave: Sarpa salpa, dieta, dinoflagelados tóxicos, enzima antioxidante, catalasa, glutatión peroxidasa.


ABSTRACT


Within the framework of a biosurveillance of marine species on Tunisian coasts, we studied the salema Sarpa salpa, a fish that is consumed by the people living in this region. There is a seasonal occurrence of hallucinogen effects observed when this fish is consumed by humans. The aim of this work was to determine the seasonal variation in the composition of this fish's diet and to correlate this variation with the antioxidant activity found in its tissues. The salema that lives around the Island of Kerkennah is primarily a herbivorous fish during all seasons. We observed an increased expression of catalase (CAT) and glutathione peroxidase (GPx) in certain organs compared to the control fish, Diplodus annularis. There was a "season–depending" cumulative effect, appearing in the organs starting with the liver, followed by the brain, and finally the flesh. Moreover, it increases according to the size of the animal and thus to the amount of food it consumes. The hallucinogen effect that the consumption of salema has on humans is parallel to the seasonal variation in the epiphytes that are co–ingested by these fish with their food. A significant correlation (P < 0.01) was also observed between the total toxic dinoflagellates and the antioxidant response: CAT and GPx in liver, brain, and flesh for all seasons and all sizes together.

Key words: Sarpa salpa, toxic dinoflagellate, antioxidant enzyme, catalase, glutathione peroxidase.


viernes, 21 de septiembre de 2012

Ondas oceánicas I

Figura 1

Todos los que hayan podido disfrutar de un rato al lado del mar se habrán dado cuenta que el agua se acerca y se retira de la orilla una y otra vez. Es fácil observar las olas, son esos bultos que hay en el agua y se van acercando hasta a la costa y rompen generando más o menos espuma. Pero quizá no es tan fácil comprender cómo se genera ese oleaje, qué lo causa y por qué rompen las olas de la manera que lo hacen. En la Figura 1 vemos una ola rompiendo, dejando en su interior un tubo hueco. Este tipo de rotura se llama de tipo plunging o de zambullida, y es la más vistosa, pero no la única ya que existen 4 tipos principales de rotura, y otros subtipos intermedios (de zambullida, colapsadas, refluentes y reventadas). Las explicaré en otra entrada.

martes, 18 de septiembre de 2012

Oceanografía. Agua de mar

Un elemento importantísimo en la oceanografía es el agua. Durante la formación de la Tierra, los elementos del magma se fueron distribuyendo según las densidades, con una desgasificación del manto, que echaba a la atmósfera distintos compuestos volátiles, incluído vapor de agua, cuando la Tierra se enfrió lo suficiente éste se condensó formando los océanos con un agua caliente y ácida hace unos 4000Ma. La acidez permitía arrancar los iones de las rocas terrestres, iones que aumentaban la salinidad.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La mar salada

El otro día, alguien me preguntó por qué el mar era salado y los ríos no, no supe bien que contestar, pues decirle que la concentración de sales es mayor en el mar era como decirle que sin luz no ve.

De pequeña me contaron una leyenda sobre un molinillo mágico, esta fue mi primera explicación para el sabor salado del mar:

Hace mucho mucho tiempo, había en un pueblo de pescadores dos hermanos, el pequeño, Nico, era muy generoso y humilde, sólo pescaba lo que necesitaba para comer, tenía unas redes viejas y muchos días no conseguía pescar nada. Su hermano mayor, Bruno, era avaro, a costa de los demás consiguió hacerse rico y tener las mejores redes y los mejores barcos.

Un día, después de una larga temporada de pesca en alta mar, el pequeño volvía triste y hambriento a puerto, pues no había conseguido pescar gran cosa, así que decidió pedirle ayuda a su hermano, pero este le cerró la puerta en sus narices riéndose de él. Aún más hundido, el pequeño pescador regresaba para casa cuando un hombre muy mayor, con una larga barba blanca le dijo: "He visto lo que ha pasado, sé que eres un buen hombre y quiero ayudarte". En las manos llevaba un molino de café de madera con una bonita manivela dorada. Nico, incrédulo, miró al viejo y le dijo: "¿cómo puede ayudarme un molino de café, si no tengo ni dinero para comprarme los granos?". El hombre se rió y le dijo: "este molinillo es mágico, te diré su funcionamiento si me prometes que nunca nunca nunca se lo contarás a nadie, ¿hecho?". Y el chico, aún sin creer nada, aceptó.


El hombre le explicó: "si giras la manivela hacia la derecha y pides un deseo, el molinillo te lo concederá, y cuando quieras que para, sólo tienes que decir " 'gracias molinillo, ya es suficiente' y éste parará". Le enseñó el funcionamiento pidiendo caramelos de fresa y le dio el molino al pescador. Éste se lo agradeció y, a partir de entonces, le fue pidiendo al molinillo una casa, redes nuevas, un barco mejor... siempre, cuando tenía suficiente, hacía parar al molinillo.

Sus nuevas riquezas llegaron a oídos de su malvado hermano mayor, que fue corriendo a preguntarle cómo las había conseguido. Nico, recordando lo que el anciano le había dicho, no le contó nada.

Así pues, Bruno, comenzó a espiar a su hermano para descubrir cual era su secreto, y una noche, lo vio por la ventana cogiendo el molinillo: "molinillo, muele un poco de dinero para los pescadores que han perdido sus barcos en la tormenta". Al día siguiente, aprovechando un despiste de Nicolás, Bruno le cogió el molino y se fue corriendo, cogió su barco y se fue hacia tierras lejanas para poder disfrutar de sus riquezas.

Un día, a mitad de la travesía, el cocinero no tenía sal y el pescador cogió el molino y dijo: "Molinillo, muele un poco de sal". El molinillo comenzó a moler, cuando hubo suficiente, Bruno ordenó: "Molinillo deja de moler, para molinillo", pero el molinillo no paraba, Bruno no conocía las palabras que debía pronunciar, y el molino seguía y seguía, El avaro ladrón decía y repetía: "¡deja de moler, estúpido molino, para, no quiero más sal!" Pero el molino seguía y seguía y seguía.